Apenas
abril 11th, 2011 § Dejar un comentario
Regresé el sábado del viaje de trabajo, el cual fue muuuuy pesado, uff. Y me fuí a ver a los amigos de siempre, baile, mezcal, cerveza, comida en la azotea, sol, escotes, brazos al descubierto, tatuajes asomados, todo bien y a gusto.
Después, visitas en CasaTacuba, de la sexy japo-mex N, y platicando con ella me cayó el veinte de unas cosillas tan fáciles entre las personas pero tan difcíciles de explicar y de ver. Y entre esas cosas me dí cuenta de lo que puede ser la comodidad, estados comodinos y situaciones cómodas, entre todo eso, varias cosillas de G.
Sí, que me enamoré, sí, pero así de rápido me desenamoro. Y lo que pasa es que no me había dado cuenta de que justo ahora estoy en una situación muy cómoda. No lo quería reconocer, porque como a veces me pasa, cuando me emociono con algo quiero que salga bien a como dé lugar, y no reconozco que no tiene porque salir bien, porque el “bien” es muy ambiguo, sino que puede ser cómodo y eso no es malo, sino al contrario es bueno. Así que instalada en mi comodidad, reconozco que estoy tomando lo que necesito de quien lo necesito, sin complicaciones, así nomás. Y entendí que algunos (G) parece que necesitan ciertas situaciones de intimidad para generar un estado de comodidad. Entonces, pasa que ya entendida la situación, me divierto, juego y contesto sólo lo que yo quiero, así me siento cómoda. Después, me encuentro a mi amigo O y me la paso muy bien, me viene bien pasar ratos con él, alguien sin problemas ni complicaciones, a veces necesito recordad que las cosas son tan simples como uno quiera.
Ahora sólo es cosa que todo lo acomode.
Mientras una rolita que marca estos días.