Estos 2 o 3 últimos días he amanecido un poco resfriada, dígamos que con la nariz tapada, a veces un poco moquienta y con la garganta un poco inflamada y ardosa. Recientemente presumía que tenía meses que no me enfermaba, ni una sola gripita, y eso que había estado junto a personas verdaderamente enfermas, casí casí con bronquitis y ese tipo de enfermedades. Pero ya me enfermé, creo.En estos momentos estoy en un tiempo muerto en la chamba, casi nadie ha llegado; es 14 de febrero y al parecer andan por ahí dando amor y/o amistad y por lo tanto todo mundo llegará tarde. He sido la primera en llegar a la oficina y después de mí  han llegado 2 personas más, y concluyo que debí haberme quedado una hora más en mi camita, durmiendo. Sin embargo decidí no agarrarme del cliché del 14 de febrero y ser puntual en mi trabajo. Debí agarrarme de él, o mejor aún debí agarrarme de mi camita, olvidarme de eso del amor y la amistad, que no por no caer en el ya desgastado día no significa que sea una amargada y me olvide literalmente del amor y la amistad. No. La verdad es que estuve pensando mucho (y que confieso no lo había visto de ese modo) en eso que platicaba Andrei, de que tal vez antes no me preocupaba por festejarlo, (y ahora tampoco), simplemente en aquellos tiempos cierta presencia hacía que no pensara en ello, estaba ahí todos los días, es más se me hacía cursi, tal vez salía o tal vez no, porque no me han gustado mucho los lugares llenos por fechas de este tipo, algunas si me gustan pero otras no, y me daba casi igual. Y ahora creo que también me da igual, aún con todos los recientes cambios de los últimos ya 6 meses y contando, con las ausencias disipándose cada vez más, con las presencias-no presencias, con las llegadas, idas, mudanzas, lágrimas y risas. Hoy llegaré a la casita, y tal vez me duerma, porque ahora más que nunca sigo totalmente escéptica con este día, y yo al andar escribiendo un post el día de hoy ya caí en el cliché mismo que critico al inicio de estas líneas, jaja. Pero dejando de lado todo esto, debo decir que lo que me encantan de este tipo de fechas es cómo las calles, la gente, los productos, plazas, y demás se visten de colores, normalmente de colores referentes ala fecha; pero en este 14 de febrero lo poco o mucho que he visto ha sido diferente, no he visto mucho rojo, sino azul y blanco. Me gustan más esos colores. Ya veré qué más hay a la hora que salga de la chamba, aparte de parejitas empalagadas con algún globo color rojo, en forma de corazón u oso. Jajaja.——– Los días han estado raros, pero así me gustan.